Y cómo no, DEBO hacer lo que menos me apetece: salir de fiesta.
Es lo que tiene, odio salir de fiesta. Rancio, me llamaréis. Pues sí, rancio, y a mucha honra.
Particularmente, no me gusta estar en locales atiborrados de gente borracha, con la música que mas odio a todo volumen.
Pero bueno, ya me he acostumbrado, siempre que estoy depresivo tengo que demostrarle al mundo lo contrario, lo he hecho toda mi vida, asi que una noche más no será para tanto..
Me auto-deseo suerte.
~pseudo

No hay comentarios:
Publicar un comentario